Home

Causas del envejecimiento cutáneo

La exposición excesiva a los rayos del sol es la principal causa de daño en la piel llamado fotoenvejecimiento, que a la larga conduce a la aparición de manchas cutáneas y arrugas por todo el rostro, más pronunciadas y severas en el contorno de los ojos y alrededor de la boca.

El bronceado artificial acelera el envejecimiento de la piel y causa deterioro prematuro: erupciones cutáneas y arrugas son el resultado más frecuente.

Después de la exposición excesiva a la luz solar, el tabaco es la mayor causa del envejecimiento de la piel. Cada bocanada a un cigarrillo equivale a 5000 millones de radicales libres que se liberan en el cuerpo y se acumulan en las células, provocando un envejecimiento prematuro, además de aumentar el riesgo de padecer muchas enfermedades.

Los radicales libres son moléculas altamente reactivas que dañan las proteínas y el ADN celular, causando el envejecimiento prematuro de las células y en algunos casos, originando la aparición de graves enfermedades. Los antioxidantes ayudan a frenar el proceso de los radicales libres. Por eso contra los radicales libres, el cuerpo se defiende con los antioxidantes endógenos, presentes de forma natural en nuestro cuerpo o con los exógenos, los cuales llegan a nuestro cuerpo a través de los alimentos.

La polución, cada vez más presente y nociva en las grandes ciudades, no sólo provoca daño a nuestro sistema respiratorio, sino también es un factor determinante para el envejecimiento prematuro de la piel, provocando la aparición de arrugas, enrojecimiento y sequedad cutánea.

Una nutrición inadecuada puede acelerar el proceso de envejecimiento de la piel.
Alimentos fritos, dulces, carne roja, carne de cerdo y el alcohol son alimentos ricos en grasas saturadas y otras sustancias perjudiciales para la salud de la piel.

La piel también refleja nuestro bienestar mental: el estrés y la fatiga contribuyen a la aparición de los signos prematuros del envejecimiento, dando lugar a la aparición de líneas de expresión, arrugas, pérdida del tono y de la luminosidad de la piel.

Prevenir el envejecimiento cutáneo

PROTEGERSE SIEMPRE DEL SOL

¿por qué?

Porque la exposición excesiva al sol puede tener consecuencias nocivas, incluyendo el fotoenvejecimiento de la piel.

Entonces

Si va a tomar el sol, el primer paso para proteger su piel es elegir un protector solar adecuado: cuanto más clara sea su piel, más alto tendrá que ser el factor de protección de la crema solar con el fin de evitar daños tales como erupciones, irritación y quemaduras. En general, se recomienda siempre usar filtros solares altos y no utilizar un factor de protección menor del 15. Recuerde que incluso si su piel ya está bronceada, se recomienda utilizar una protección adecuada. Otros factores importantes en la elección de un SPF, son por ejemplo, el lugar donde se encuentre: en latitudes más cercanas al ecuador y en zonas más elevadas, el sol es mucho más fuerte y, por lo tanto, aún más perjudicial. Así que los filtros de protección solar deben ser muy altos con el objetivo de proteger su piel con total seguridad. Incluso en el mar, es necesario aplicar la crema solar cada dos horas y siempre después del baño.

Evite el humo, ACTIVA Y PASIVAMENTE

¿por qué?

Después de la luz solar, el humo del tabaco es la principal causa de envejecimiento de la piel.
Muchos estudios clínicos han demostrado que, los fumadores presentan signos de envejecimiento más pronunciados y de manera más temprana, tales como aparición de arrugas, flacidez, tono apagado y falta de luminosidad.

Entonces

Para tener una piel sana y luminosa, el hábito de fumar debe eliminarse y también evitar la exposición de forma pasiva al humo del tabaco.
No fumar, además de ser beneficioso para la salud, le permitirá conseguir una piel más sana, radiante, luminosa y uniforme.
Por otra parte, las personas no fumadoras obtienen un mejor sabor de los alimentos: su sabor es limpio, disfrutan de los alimentos más naturales y no necesitan comer alimentos poco saludables o comida “basura”.

CUIDE SU DIETA

¿por qué?

Una dieta sana, equilibrada y rica en alimentos antioxidantes es esencial para mantener de forma saludable el cuerpo y la piel.
Nuestro cuerpo es capaz de controlar la actividad de los radicales libres a través de los antioxidantes endógenos (sintetizados de forma independiente) y exógenos (presentes en los alimentos).

Entonces

En los alimentos podemos encontrar estos antioxidantes. Recuerde que con el fin de mantener las propiedades de estas moléculas, es preferible evitar cocciones prolongadas y comer los alimentos frescos.

PRACTICAR DEPORTE

¿por qué?

Todo el mundo sabe que la actividad física regular ayuda a mejorar la condición física, mantenerse en forma y además, es bueno para el corazón y mejora el estado de ánimo. Lo que no saben es que el deporte también ayuda a mantenerse biológicamente más joven.

Entonces

Los deportes más beneficiosos para la salud son los de resistencia, es decir, deportes aeróbicos como correr, nadar, montar en bicicleta, caminar a paso ligero, esquí. Las personas que practican estos deportes tienen células más jóvenes comparadas con personas sedentarias.
Si desea acercarse a un deporte recuerde que es importante empezar poco a poco, respetando sus límites para luego seguir adelante con constancia y regularidad, hasta llegar a la media hora de actividad al día.
Cuanto más nos movamos, más se activará nuestro metabolismo, protegiendo al cuerpo del deterioro natural que conlleva el envejecimiento.